Los teloneros de la noche fueron los uruguayos No te va a gustar. Y no tengo mucho más que decir de ellos, teniendo en cuenta que lo único bueno de su actuación y de sus canciones es lo adecuado del nombre de la banda. Me pregunto quién los eligió como teloneros, y qué vínculo, si familiar o de amistad, lo une a ellos.
Después del repertorio de lugares comunes que uno esperaría de esas orquestas que recorren los pueblos actuando en fiestas, No te va a gustar se retiraron al oscuro lugar del que han salido y del que espero no verles regresar.
Cualquiera que me conozca sabe que he echado pestes cientos de veces sobre Vetusta Morla. No tanto porque la banda me parezca tan mala, sino porque toda vez que me encuentro con un grupo adorado por la crítica y que considero muy sobrevalorado, me puede ese ánimo unamuniano de dar por culo e ir contracorriente, pasando por alto las virtudes y centrándome en los defectos.
El hecho de que Cristina Rosenvinge (perdónenme si he olvidado alguna h intercalada), y los popes de la prensa indie nacional los consideraran la gran esperanza del pop rock o lo que sea indie español, contrastaba con mi percepción de su música, en la que encontraba poco que sobresaliera y sí mucha pedantería y malos esfuerzos poéticos en sus letras.
Tener que escuchar sus canciones en alguna noche memorable, metidas con calzador por algún fan despistado que creía que encajaban entre Joy Division y Radiohead, sin percatarse de lo peligroso que es comparar los originales con las copias, exacerbaron mi aversión al grupo.
Mi novia, fan de Vetusta Morla, me hizo escuchar su primer disco, Un día en el mundo, unas cuantas ocasiones mientras viajábamos en coche. Tengo que agradecerle que no fueran más, y que no me pagara con la misma moneda el sufrimiento que yo le he infligido con mis discos de rap, hardcore o música barroca, según me daba en cada momento.
Las escuchas de Un día en el mundo no me ayudaron a apreciarlos más. Tampoco menos. Veía a una banda con buenas influencias, capaz de elaborar algunas melodías interesantes, algunas incluso bastante buenas, pero a la que nunca llegué a verle nada que me llamara lo bastante para prestarles más atención.
Leer más…