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Lo mejores discos de 2011

Martes, 27 de diciembre de 2011 Ismael Kavalier Dejar un comentario Ir a comentarios

Cuando llega el momento de hacer estas listas, no suelo complicarme demasiado. Bien porque lo tengo muy claro y sé quién merece estar y quién no; o porque al fin y al cabo no me

El mejor disco del año: Fucked Up - David Comes To Life.

comprometen a nada y a nadie le importa lo que alguien en un blog cualquiera diga, las preparo en media hora. Es el tiempo que me suele llevar mirar atrás, señalar con el dedo y decir: vosotros os venís conmigo.

Este año, sin embargo, me ha costado más decidir a quiénes incluía en la lista de los mejores diez discos del año. Resulta curioso que cada año, y tal vez cada año un poco más, se discuta la irrelevancia o intrascendencia de la música rock o de la música popular en general. Teniendo en cuenta que he tenido que dejar fuera de mi lista discos tan buenos como El Camino, de The Black Keys, The People’s Key de Bright Eyes o Undun de The Roots, creo que ha sido un año magnífico.

Si estos discos se convertirán algún día en clásicos o no, es algo que no me atañe. Ni a mí, ni a ninguno de los que vean esta lista y la critiquen o se sientan identificados con ella.

Cuando le volví a pedir su lista de mejores discos a José Luis Ibáñez, editor de la web de historia Anatomía de la Historia, y director de la colección Breve Historia, me preguntó si podía incluir el último disco de Lapido. Le contesté ipso facto que no podía ser, pues había sido publicado en 2010. Él insistió, pero yo le repetí que había tenido su oportunidad el año pasado. Ahora era demasiado tarde.

Porque esto son precisamente las listas con lo mejor del año: oportunidades que piden a gritos ser desaprovechadas.

Tal vez el año que viene piense que debería haber incluido otros discos. Hoy por hoy, esta es mi lista. Solo hay uno que estoy seguro de que, aunque pasaran 100 años, seguiría mereciendo coronarla: el último disco de Fucked Up. Solo él es necesario. Todo lo demás es contingente.

1. Fucked Up – David Comes To Life.

Lo mejor de este año. Un disco intenso, emocional e inteligente de la que es en mi opinión la mejor banda de punk rock o como quieras llamarlo de los últimos diez años.

Es una lástima que en noviembre Fucked Up anunciaran que lo dejaban por un tiempo. Una energía y un talento como los suyos no mejoran dejándolos en barbecho.

2. PJ Harvey – Let England Shake.

Olvidándonos de las pomposas entrevistas en las que PJ Harvey parece una atolondrada chica que ha descubierto de pronto que la guerra es cruel y nos lo quiere contar a todos, queda una colección impecable de canciones.

Tal vez el mejor disco de una carrera plagada de grandes álbumes.

3. Cass McCombs – WIT’s End.

La primera escucha que hice de este disco ya me convenció de que era algo grande. Desde las primeras notas de la sombría County Line, hasta la hipnótica A Knock Upon The Door que voy a comparar, muy heréticamente, con una mezcla de Desolation Row de Dylan y The Only Living Boy in New York de Simon & Garfunkel. Es una comparación injustificada, pero que da una idea de cuánto me ha gustado este disco.

4. Foo Fighters – Wasting Light.

Dave Grohl volvió a hacerlo. Y de paso, me dejó afónico cantando. No hablo solo del magnífico concierto en el Palacio de los Deportes de Madrid.

Incluye Walk, que se ha convertido en un himno para mí: I never wanna die.

5. Rival Schools – Pedals.

Han hecho falta 10 años para que Rival Schools publicaran la continuación de su magistral United By Fate.

6. Cave-In – White Silence.

Un disco arriesgado, experimental, de la clase que me permite seguir defendiendo la relevancia de la música en unos tiempos en que la crítica parece empeñada en dar al rock por muerto.

7. REM – Collapse Into Now.

Es una colección de canciones no exenta de algún altibajo, sobre todo cuando a Stipe le da por demostrar que no es tan viejo.

Una mañana, mientras lo escuchaba por enésima vez en el vagón de metro que me devolvía a casa, intoxicado, que era un disco tan bueno que podía ser el último de REM.

Recibí la noticia de que REM se separaban durante mi luna de miel, en un hotel de Shanghai. No podía haberme sentido más lejos de una noticia que sentía tan cercana a mi pasado.

8. O’Brother – Garden Window.

Si no lo hubiera incluido en la lista, sé que me habría despertado una noche empapado en el sudor frío del remordimiento.

9. Kurt Vile – Smoke Ring For My Halo.

Con ese humor, la melancolía y la bilis, no me quedó más remedio que volver a su disco una y otra vez. Si solo escuchas dos canciones del disco, que sean Peeping Tomboy y Society Is My Friend.

10. Nudozurdo – Tara Motor Hembra.

Llamadlo discriminación positiva, pero voy a dejar fuera de esta lista a otros discos para colar el único de un grupo español al que he dado tantas escuchas a lo largo del año.

El mejor disco de este grupo de Madrid que merece más público. No muchas bandas son capaces de componer joyas como El diablo fue bueno conmigo o Dosis modernas.

  1. Martes, 27 de diciembre de 2011 a las 15:27 | #1

    Cuántos discos buenos ha dado este año, en efecto. Para que sigan por ahí esas opiniones suicidas sobre el final de la música popular asociada al rocanrol. Y ya veréis mi lista, es mucho más molona que la de aquí el colega. Pero bueno, había que dejarle a él primero que opinara: para eso es el jefe.

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