Vuelta la burra al trigo: el mensaje venal de la música
Este post es una respuesta al comentario de Alberto a lo que muchos han tomado como una defensa de la SGAE. Aún nadie se atreve a decir que alguien tiene que recaudar el dinero que genera la difusión de obras protegidas, que es la verdadera razón del post “La SGAE y el argumento Hitler”. Mi respuesta a Alberto me ha parecido tan larga y exhaustiva, que pensé subirla como un post independiente.
¿El mensaje venal de la música? Bueno, la música puede tener varios mensajes. Si no te has dado cuenta de que yo no he entrado en ningún momento a discutirlos, la lectura precipitada la has hecho tú.
Lo del precio de los discos es algo que he mencionado de pasada, porque no es el núcleo de tu argumentación, y por eso no le he dedicado apenas tiempo. Pero desde luego, lo que comentas del iPhone, del marketing… Siendo todo cierto, sigue sin ser acertado en este caso. Uno no puede añadir sin más valores a un disco hasta poner un precio de 50 € y esperar un consumo masivo. Incluso el iPhone, la mayoría de la gente no lo ha comprado a 500 €, sino aprovechando descuentos que ofrecen las compañías a cambio de… permanencia, es decir, la servidumbre del usuario.
La industria musical no se mantiene con ese tipo de producto. Hasta ahora, las grandes discográficas han centrado sus ingresos en productos de éxito; es decir, con discos que debían vender cientos de miles de copias. Los músicos que participaban en esos productos, firman contratos con royalties por escalas: a partir de 100.000 copias vendidas, tu porcentaje de ganancias aumenta 3 puntos, por ejemplo. Y esos 3 puntos son mucho dinero. He ahí el gran error de la industria: insistir en un modelo que se fue al garete en cuanto aparecieron medios de distribución nuevos, como Internet, que permite conseguir música gratis.
De ahí que salga a la calle una Chenoa, o un Bisbal. Ellos no cobran de la SGAE, pero sí es cierto que los datos sobre ventas que usa la SGAE para sus liquidaciones, son usados indirectamente por las discográficas para luego liquidar los royalties de intérpretes, que no de compositores. Aquí hay una clara división del juego que no se puede olvidar. La SGAE no paga un solo duro a quienes no son compositores, autores o editores.
Y aquí entra lo que tú comentas de que la SGAE se te vende como defensora de la industria. Bueno, por supuesto. Y ahí está su peor cara. Porque va de la mano de lo más asqueroso y mediocre de la música española. Que, curiosamente, es lo que más vende y también quienes más pierden con las descargas ilegales. Es lógico que se quejen de que la gente se baje su música gratis de Internet. ¿No entiendes su punto de vista? Yo nunca compraría un disco de Bisbal, ni lobotomizado. Pero tampoco me lo bajaría ilegalmente. Y sin embargo, entiendo que protesten porque la gente consigue su música gratis. Su música es una mierda, pero la gente no tiene gusto y se la baja masivamente. Entras en cualquier web de descargas, y son los discos más bajados.
Curiosa refutación de gran parte de tu optimismo, al decir que la gente está cansada del mensaje venal de la música. Me temo que te arrogas una portavocía un poco injustificada, por otro lado. A la gente lo del mensaje venal de la música no le podría importar menos. Si fuera como tú dices, ¿por qué venderían tanto Bisbal, Ricky Martin o Shakira, que tan bien representan el lado más lúdico y al mismo tiempo lucrativo del negocio? Lo que la gente busque en la música, es un misterio. Por eso no hay recetas infalibles de éxito musical.
Es muy triste lo de los grupos de puro packaging (a veces, marcando packaging, directamente, en la cubierta del disco, dotados de más hombría o femineidad, a base de Photoshop), pero es más triste que la gente escuche esa mierda. Que lo hace. Y masivamente, no lo olvides.
Respecto a la asistencia a los conciertos, estoy de acuerdo en que los artistas han de vender su música de otro modo. Curiosamente, el dato que comentaba en un post anterior, hacía referencia a que solo aquellos músicos que han logrado crear una relación más personal (aunque esto sea solo fruto del marketing, como ocurre con Alejandro Sanz, y también en menor medida con Sabina y Fito), y menos limitada exclusivamente al disco, son los que más han vendido. Pero, también, los que más han sido descargados por Internet gratis, claro. Una cifra va de la mano de la otra.
Y sigo, paso a paso, tu último post. Ahora le toca lo de que somos mejores personas, mejores consumidores, que en la época de Van Gogh. Bueno, si tú lo dices… Yo me hago menos ilusiones sobre ideas de progreso moral con la historia, porque esta se ha encargado cientos de veces de demostrar lo poco que valen. El siglo XX, como decía Carlos Gardel, fue un despliegue de maldad, enmarcado en el corazón de la cultura Europea. En teoría, la más civilizada.
La suerte del artista está cada vez más en su mano. No hay que ser mecenas de nadie. Si te interesa la música, buscarás. Y si lo haces, tendrás más probabilidades de encontrar cosas que te gusten. Con las redes sociales, y todos los medios al alcance de los músicos, puedo escuchar al grupo más raro y lejano del mundo, y hasta persuadir a un promotor de que lo traiga a la puerta de mi casa, como quien dice. Todo esto son ventajas de las nuevas redes, que nos permiten llegar a escritores, músicos, y artistas en general, que si hubieran dependido de medios tradicionales de distribución, nunca habríamos conocido.
Pero todo eso nada tiene que ver con la cuestión central. Ni eso, ni los orígenes del capitalismo. Hablando de lo cual, te recomiendo el clásico de Max Weber La ética protestante y el espíritu del capitalismo, que aunque un poco desfasada en algunos aspectos, es esencial para no hacer discursos tan incendiarios como poco fundados contra el capitalismo. ¿Propones otro sistema, o una variación del mismo?
Pero da igual, este no es el lugar para discutir ese asunto, ni quién o por qué gobierna.
Lo que había, y sigue habiendo, en el núcleo del post es que el trabajo de recaudación del dinero que generan las obras protegidas, es necesario. Que la SGAE lo hace de una forma que me parece en muchos casos abusiva, pero que ha de hacer esa recaudación.

Ismael, me permito comentar en este post ya que lo planteas como respuesta a comentarios del anterior (bueno, a Alberto). Te decía en un comentario de aquel otro que creo estamos más de acuerdo de lo que parece.
Superado, espero, lo de la alusión a Hitler, me quedaba decirte que cuando en mi primer comentario al post en Magnoliart, hablé de la compensación económica por gastos de producción y distribución de un disco, venía por lo que comentabas de: “…lo cierto es que para que yo pueda escuchar a un grupo, alguien ha tenido que invertir un esfuerzo, de tiempo o económico. Y si bien la red permite ahora conocer el grupo más amateur de Brooklyn, sigue siendo cierto que hay productores y todo un equipo que trabaja para que algo sea conocido…”.
Y con ello resultó que me vi hablando de churras y merinas; de dinero por la producción de un disco en un artículo que hablaba de derechos de autor. Y es que parece que cuando los menos versados adornamos una idea principal con florituras y hechos colaterales, la liamos y es como pensar más rápido de lo que podemos hablar; al final nos saltamos los puntos de articulación que conectan una idea con otra en un afán de resumir y el resultado es un párrafo que se aleja bastante del núcleo de nuestra idea. Guiado por un comentario accesorio que hacías y no tanto por el eje del post.
A la SGAE se le critica, lo hacemos todos. Unos por convicción, otros por el mero disfrute de arremeter contra una entidad que hace dinero y otros porque solo pasaban por aquí. Los que me conocen saben que soy más bien de defender a los que montan un negocio próspero, celebrar su dicha y admirarles. No le tengo miedo ni repulsa al dinero ni al beneficio particular, si viene del esfuerzo particular. Y también soy partidario de reconocer los créditos del creador de una obra: una canción, una foto, una ilustración, un cóctel… Y de que alguien capaz y competente rellene el hueco, en este caso de la recaudación de derechos de autor generados por reproducir la composición de alguien. Pero no como lo hace SGAE.
El caso es que en mi primer comentario hice una infortunada alusión a un personaje casi más conocido por cuanto lo citan a diestro y siniestro que por el holocausto que dirigió. Y cómo no, saltó de todo en el interior de algunos, pues seguramente otros también desaprobaran ese renglón. Espero hayas leído mi comentario en tu entrada de “SGAE y el argumento Hitler”.
En resumidas cuentas no veo tanta distancia en lo que escribes acerca de la música, esencialmente, y lo que pienso.
Buenísimo el pie de foto de Bisbal y gracias, porque me halaga que un comentario mío te haga escribir un post, pero igual tenemos que negociar los derechos de autor.
En fin, por dónde empezar… o mejor, terminar: a ti hay cosas que te parecen poco o nada importantes en este tema y a mí me parecen fundamentales. A mí me parece que hay cosas básicas, como el establecimiento de un precio, pero tú haces figuraciones que yo, al menos, no comprendo.
Dices no hay receta del éxito, pero si quieres te doy un ingrediente:
http://news.google.es/archivesearch?as_user_ldate=2000&as_user_hdate=2010&q=bisbal&scoring=a&hl=es&ned=es&um=1&q=bisbal&lnav=od&btnG=Ir
http://news.google.es/archivesearch?q=shakira&btnG=Buscar&hl=es&ned=es&um=1&scoring=a
http://news.google.es/archivesearch?q=ricky+martin&btnG=Buscar&hl=es&ned=es&um=1&scoring=a
Todo está pervertido, la portada de los suplementos culturales se paga en vinos y espacios adquiridos.
Somos mejores, antes era con putas. Somos mejores, antes se cortaba la cabeza a los reyes; y la caída de la Sgae es la caída de la aristocracia musical.
Y lo mejor es que lo vamos a ver sin una gota de sangre.
PD. Yo no me arrogo portavocía de nada ni de nadie. Sólo me faltaba eso, vamos
La receta del éxito… te doy una pista: http://news.google.es/archivesearch?q=ricky+martin&btnG=Buscar&hl=es&ned=es&um=1&scoring=a
Somos mejores que antes: antes se recurría a las putas para aparecer en portada de un suplemento cultural; ahora es sólo cuestión pasta y vinos. Pero mucho antes se guillotinaba a los monarcas unos kilómetros más arriba.
Lo bueno de todo esto es que vamos a ver cómo se estampa la aristocracia musical sin derramar una sóla gota de sangre.
Gracias por darme tanto protagonismo en este curioso sitio que ha reunido a los capitán-ladrillo de la blogosfera. Es todo un halago
Ah, cuando dije “vanal” di una patada al diccionario, es con B. Yo no he dicho venal. Además no sé ni lo que significa asociado a esto.
¿Somos mejores que antes? ¿Qué significa que antes se recurría a putas para las portadas de suplementos culturales? ¿Crees que perder la guillotina ha supuesto un avance en la civilización? Ahora matamos de manera mucho más impersonal, a miles de kilómetros de distancia. Supongo que la ausencia de mancha es un avance moral.
La aristocracia musical cambiará de caras, pero siempre va a haber en la música una minoría que se haga con la mayoría de los beneficios, en estricto cumplimiento del principio de Paretto.
Y lo de banal lo convertí en venal, porque en el fondo es lo que parecía molestarte más. Lo banal me da igual, porque como decían los Stones en una gran canción, “It’s only rock and roll, but I like it”.
Nada de lo que por aquí dices me molesta. Te lo juro por Arturo.