Bob Dylan en el Azkena Rock Festival 2010
Mi ocupada agenda no siempre me deja tiempo para escribir todo lo que me gustaría en este blog pero hay días especiales, días en que tienes que dejar todo lo que estás haciendo y ponerte a escribir sobre rock porque es de las pocas emociones sinceras que me quedan en la vida, una de las pocas cosas que todavían consiguen realmente emocionarme. Acabo de leer hace unos minutos la noticia musical del día para mi, posiblemente del mes y, que demonios, seguramente la mejor noticia rockera del año: BOB DYLAN es el cabeza de cartel del sábado 26 de junio en el Azkena Rock Festival. Festival del que ya tengo la entrada y que es la cita obligada del verano.
Es difícil de explicar esta especie de emoción adolescente que siento por saber que voy a escuchar al más grande. Quizás porque soy un mitómano, quizás porque me dejo impresionar fácilmente por la historia, quizás porque realmente quiero que sea un gran festival, aunque no hayamos conseguido hotel y estemos condenados a un camping, pero lo cierto es que di botes de emoción sabiendo que quizas iba a poder gritar a todo pulmón un Like a Rolling Stone cantada por el maestro. Es un sensación difícil de explicar, que solo entienden los más fans de Dylan y del rock, es como recibir un email de la chica que te gusta con un mensaje que dice te quiero.
Hay algo especial en Dylan que no tienen los demás. Recuerdo que lo escuché por primera vez con unos 14 o 15 años, vía los Rolling Stones (de los que también debería hablar algún día), y a pesar de lo compleja que resulta su voz me enganché inmediatamente. Por alguna extraña razón estoy convencido que Bob Dylan, sobre todo en sus primeros discos, es el músico más fácil de querer y escuchar. Hay algo de primigenio e impoluto en su sonido que hasta cuando canta villancicos me impresiona.
Aunque es uno de mis cantantes favoritos no puedo decir que sea el más me gusta. Lo que si tengo claro es que Dylan es la vara de medir a todo los demás. Creo que los músicos y los grupos de rock son buenos a o malos en relación a él. De alguna manera es como el Chuck Norris de la música. Aunque no está demostrado dicen que el sudor de Dylan cura también el cancér, yo por si acaso en Vitoria intentaré estar lo más cerca posible al escenario para ver si, aunque no me cure mis males, al menos se me contagia algo de su genialidad. Porque si algo lo caracteriza es que es un genio, sin más, una persona superdotada para hacer lo que hace, un Mozart de la cultura popular, un músico tan brillante que otros genios como Bowie o Prince no tienen más remedio que mirar con respeto.
De Dylan se ha dicho de todo, desde que es un santo hasta que es un mercenario; yo diré que es el rockero más auténtico que ha habido, el tio que saber ser único y especial hasta en las canciones gospel, hasta cuando encuentra a dios. Muchos dirán que el disco de Saved es el punto más bajo de su carrera, imbéciles, en su punto más bajo el viejo Bob es mejor que la mayoría de los músicos durante toda su vida.
Por eso me emociono, porque sé que estaré allí, porque lo podré escuchar, porque al lado de él todo lo demás es silencio. Estaré allí y también estará Ismael Kavalier y estará Raúl Omega. Estaré allí y disfrutaré como cuando escuché por primera vez Hurricane. Estaré allí y pensaré en la autenticidad de la música. Estaré allí y pensaré que ese tío tocó con The Band. Estaré allí y pensaré lo mucho que me gusta el rock. Estaré allí y pensaré en todas las cosas que hice para llegar hasta ese sitio. Estaré allí y pensaré en la chica que me manda imágenes de amor al email. Estaré allí y desearé no estar en ningún otro sitio.
Os espero en el Azkena, si no vais no podéis decir que os gusta el rock. Eso lo sabe hasta Tom Waits, eso lo sabe hasta Popeye.

Allí estaremos, querido Clay; aunque tengamos que dormir en el duro suelo de un apestoso camping, eso no es nada en comparación de la enorme compensación que nos llevaremos a cambio…
No soy fan de Dylan, pero desde luego le respeto y bajo la cabeza a su paso por lo que representa y ha significado en la cultura del Rock… por supuesto que veré y disfrutaré el concierto…
La verdad es que el cartel quita el hipo: KISS (con mayúsculas), Gov’t Mule, Kitty, Daisy & Lewis, Imelda May, Drive-by Truckers, Bad Religion… pagarse vamos.
Ahora sólo queda amenazar de muerte a la organización y partir algunas rodillas para conseguir que traigan a Tool, Down y Motörhead, y ya podré morirme agusto si es menester…