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Diez canciones para una década: 1990-1999. Vivir y morir eternamente

Domingo, 30 de agosto de 2009 Kavalier & Clay Dejar un comentario Ir a comentarios
Cobain, Shakur y Hoon: los mártires de la generación X.

Cobain, Shakur y Hoon: los mártires de la generación X.

No hay mal que dure cien años, ni década que dure más de diez. Por eso, era de esperar que a los infames años 80 les siguieran, y aquí las predicciones acertaron, los 90. Acababa de caer el muro de Berlín y Gorbachov paseaba su Perestroika, distrayendo mientras tanto a los países occidentales con ese test de Rorschach en la calva. Cuando cayó el telón de acero, nos encontramos con que al otro lado no había más que un imperio hambriento y desconcertado, que empezaba a despertar a la realidad a cucharaditas de glasnost. Mientras, el bando ganador tenía mucho que celebrar: la Guerra del Golfo, que años después se convertiría en la Primera Guerra del Golfo; Gorbachov comiendo pizza de la mano del amo del mundo, los EE.UU.; y unos chicos guapos, amigos y residentes en Beverly Hills explicándonos en qué consistía la sensación de vivir.

No creo que haya razones sociológicas o históricas que expliquen, sin embargo, el boom musical que vivimos en los 90. De repente, el rock volvía a estar de moda gracias al grunge; en el Reino Unido, el brit pop nos regalaba algunos himnos inolvidables. Con esta lista queremos homenajear los años 90, la última década sin politonos.

1. Lithium, de Nirvana

I’m so happy because today I’ve found my friends …They’re in my headI’m so ugly, but that’s okay, cause so are you…

Una vez leí en un libro que hay una edad en la que todos los adolescentes son feos en algún momento. Sus rasgos se tornan algo monstruoso, mientras buscan una forma definitiva, que una vez alcanzada sólo envejecerá o engordará, pero de un modo definido, reconocible.

Creo que yo entré en esa fase a los 12 años y aún no la he abandonado, razón por la que, cuando mis amigos hablan de la adolescencia como de una etapa pasada, me resisto a admitir tal cosa. Tarde o temprano, me digo, mis rasgos hallarán su configuración ideal y entonces mi naturaleza se podrá permitir pasar a la siguiente fase: el envejecimiento.

Mientras llega ese momento, sigo pensando en mis amigos, mis salidas nocturnas y en que, pese a lo feo que soy, cuando miro a quienes me rodean, sé que no cambiaría mi cara por la suya. ¿Eso me convierte en guapo? Cuando escucho el Nevermind, de Nirvana, esa pregunta no tiene sentido. Y este disco lleva acompañándome, y respondiendo a preguntas que ni siquiera sabía que había formulado, desde los 15 años. 18 años después, sigo esperando, frente al espejo, a que se produzca un cambio.

Mientras tanto, llamaré a alguien para ver si puedo quedar este fin de semana.

2. Killing the name, de Rage against the machine

Esta agresiva canción es la responsable de una anónima historia de amor a mediados de los 90. Mi mejor amigo había llevado al bar de turno a su novia del momento para presentármela. En algún momento de la noche los parlantes comenzaron a reventar con Killing the name y como era tradición la gente se lanzó como loca a la pista de baile con un pogo desenfrenado y brutal que llevaron a mi amigo a pegarle una accidental y descomunal patada a su chica (ex después de la patada) y a mí a socorrerla. Mucho tiempo después esa chica desenfrenada sería mi mujer (si hubiera podido escuchar la canción completa tal vez no lo hubiera hecho pero era demasiado tarde, “And now you do what they told ya”) y algún tiempo después sería mi ex-mujer aunque yo, en un acto de nostalgia, sigo escuchando esta canción: “Fuck you, I won’t do what you tell me”.

RATM era un grupo brutal y un ícono de mi generación. Su orientanción de izquierdas y su energía desmedida sintonizaba de manera ideal con los últimos rescoldos de una juventud que aún creía en algo (aunque todo venía importado a través de la caja tonta). No se que tan importante será el rapcore en el futuro pero desde luego este grupo es un símbolo de los 90.

3. State of love and trust, de Pearl Jam

Promises are whispered
in the age of darkness
want to be enlightened
like I want to be told the end…end, yeah
and the barrel shakes
aimed directly at my head
oh, help me, help me from myself
and I listen yeah, from both
sides of the bed
nothin’, I’ll do this one myself
oh oh oh myself….Myself

Con unos años más, cuesta recordar por qué las letras del grunge, repletas de autodestrucción, autocompasión y autoquiénsabequémás, nos atraían tanto. State of love and trust, en la banda sonora de la mediocre comedia romántica Singles, peroraba incongruentemente para acabar insinuando un suicidio con balazo en la cabeza. “I’ll do this one myself”, pensó también quizá Kurt Cobain.

La primera mitad de los 90 estuvo llena de canciones sobre la muerte, la tristeza, la desolación. Quizá, como cantaba Cobain en Francis the Farmer, de In Utero, hay cierto confort en la tristeza. Así lo creía yo. Y ahora que la tristeza ha dejado de ser un territorio confortable, puedo ignorarla, sobreponerme y aferrarme a la música de una década memorable.

4. Aeroplane, de Red Hot Chili Pepper

Looking into my own eyes
I can’t find the love I want
Somebody’d better slap me before I start to rust
Before I start to decompose

Muchos dirán que en los 90 RHCP compusieron mejores canciones que la propuesta aquí, posiblemente cualquiera del Blood Sugar Sex Magik, inclusive alguna diferente del albúm One Hot Minute, el último gran albúm de esta banda antes de que se integrara definitivamente al mainstream musical (dejar las drogas es muy malo para ciertos músicos). Supongo que escojo Aeroplane porque representa perfectamente lo que pienso de este grupo y porque es un single redondo y aunque no fue un gran hit recuerdo haberla escuchado mucho. También hay otra razón, me gusta One Hot Minute por Dave Navarro, ex guitarrista de Jane’s Adiction y de aparición fugaz en el grupo, que había reemplazado a John Frusciante, y que le aportó a ese disco una guitarra rock que constrastó de manera impecable con acento funk de la banda, y que se puede escuchar perfectamente al final de Aeroplane.

Aeroplane, es la típica canción Chili Pepper, rock alternativo y bailón contra una letra potente, psicodélica y tristona. Siempre me ha costado entender por qué un grupo tan alternativo como RHCP tenían (y siguen teniendo) tanta pegada entre el gran público, han vendido más 60 millones de discos, supongo que se debe a que en general es un grupo pegadizo, y lo siguen siendo, tienen una estupenda capacidad para hacer coros sencillos y resultones que la gente canta y baila con esa nota festiva que ellos aportan. Pero que no lo olvidemos, es una de las mejores bandas de los 90 y aunque no me gustan sus últimos discos, han sabido reciclarse y sobrevivir con éxito a la década del 2000.

5. Twice as hard, de Black Crowes

And no one ever wanna know
Love aint funny
A crime in the wink of an eye

Black Crowes son para mí una de las mejores y más emblemáticas bandas de rock de los últimos 20 años. Pese a lo cual siempre he tenido la sensación de que se los infravalora por sus vínculos con un rock de antaño, viejo pero atemporal.

Su sonido podía parecer más clásico que el de otras bandas que recuerdo de aquella época, como Pearl Jam o los Guns and Roses. Sin embargo, como casi siempre, las apariencias no dicen toda la verdad. El sonido de las guitarras de Rich Robinson y Marc Ford siempre me pareció que se movía por un estado en el que Duane Allman e Izzy Stradlin podían ser vecinos. Como si Rich Robinson hubiera podido imaginar a Stradlin y Allman tocando una jam en el porche al atardecer, y creado ese sonido híbrido, donde resonaban pasado y presente de la música americana.

Twice as hard, la primera canción del primer disco de Black Crowes, es una advertencia sobre el amor. Como una de las mayores creaciones del ser humano, y por ende una de las más falsas, el amor es sólo una regla más, y no la más importante, de un juego que nos ha traído desde las cavernas de piedra, hasta las de hormigón y cristal.

Para quienes son capaces de concebir el parto sin dolor, pero por alguna tibia consecuencia de su estupidez no creen que pueda haber un adiós sin dolor, para quienes descubren con gran sufrimiento que la experiencia no sirve para que el desamor sea cada vez más soportable, sólo hay una receta:

  • Una medida de rock and roll.
  • Tantas medidas de cerveza o whisky como soporte el hígado, órgano de la melancolía según los griegos.
  • La cálida compañía de un clavo con el que quitar otro clavo.

6. No Rain, de Blind Melon

All I can say is that my life is pretty plain
I like watchin’ the puddles gather rain
And all I can do is just pour some tea for two
and speak my point of view
But it’s not sane, It’s not sane

El 21 de octubre de 1995 el mundo perdía a un tal Shannon Hoon, uno de los mejores músicos de la generación X, mi generación, la droga nos regalaba otro mito para la historia del rock, solo que este se había ido demasiado pronto, con solo dos discos a sus espaldas. Blind Melon los recordaré como el grupo alternativo, la palabra más de moda en los 90, por excelencia. En una época muy influenciada por el grunge donde la premisa era ser “diferente”, Blind Melon ofrecía una suerte distinta de propuesta, una melancolía juvenil menos autodestructiva, casi optimista. Creo que fue uno de mis grupos preferidos y que más escuchaba de los 90 y que más sigo escuchando. Irónicamente, con los años, me doy cuenta que Blind Melon, y el malogrado Shannon, eran los menos alternativos de todos y sus influencias se pueden localizar en las raíces del rock clásico.

Que puedo decir decir de No rain, a parte de que es mi canción favorita de esta lista. De alguna manera este single, junto con el famosísimo videoclip de la abejita, además de permitir a la banda grabar dos discos se introdujo de alguna manera en la cultura popular norteamericana, algo que solo está al alcance de unos pocos elegidos.

7. To The End, de Blur

All those dirty words
They make us look so dumb
Been drinking far too much
And neither of us mean what we say

Para sorpresa e indignación de mis amigos más rockeros, considero el Parklife de Blur uno de los mejores discos de los 90. Memorable por muchas y muy variadas razones, creo que es la perfecta banda sonora de una época de mi vida.

He elegido esta canción porque me fascina su aura de neón, el dulce relumbre del amor cuando ella se ha ido y uno puede sustituir las sucias y divertidas insinuaciones del sexo por algo diferente. Algo que te permite remolonear en la cama todo el día, saboreando la noche pasada y deshojando el dulce olor de su cuerpo en las sábanas.

8. Changes, de 2Pac

That’s just the way it is
Things’ll never be the same
That’s just the way it is

Cuando elaboramos esta lista creo que los dos autores de este blog estabamos seguros que 2Pac debía ir y el azar ha querido que yo eligiera la canción y me decanté por Changes. Quizás haya sido porque en el fondo nunca he sido un fanático del rap, me costaba mucho entender las letras y cuando lo hacía me parecían realidades lejanas y ajena a la mía pero cuando escuché Changes fue diferente. No solo entendí la letra (hay menos slang en esta canción que en la mayoría de los raps, es como si 2Pac si hubiera esforzado por que los blanquitos entendieramos la letra) sino que realmente me conmovió, había algo de premisa universal en esa canción sobre las cosas que no vuelven a ser igual que mi hizo comprender la sensibilidad y genialidad de 2Pac. Creo que apartir de esa canción me interesé realmente por él y me sorprendí de la fuerza poética de sus letras y de unas melodías cargadas de melancolía, frustración, miedo (o su huída hacia delante, descaro, sexo y alegría desbordante).

Esta lista contiene tres genios caídos por circunstacias bien distintas: Kurt Cobain (suicidio), Shannon Hoon (sobredosis) y Tupac Shakur (asesinado), cada uno de ellos murió y vivió según su estilo, fieles a si mismo, en todos los casos una tragedia, en todos los casos una estupidez.

9. Live forever, de Oasis

Maybe I just want to fly
I want to live I don`t want to die
Maybe I just want to breath
Maybe I just don`t believe
Maybe you`re the same as me
We see things they`ll never see
You and I are gonna live forever

La primera vez que escuché a Oasis fue en De 4 a 3, el ya desaparecido programa de Paco Pérez Bryan en Radio 3. Pérez Bryan amaba a estos chicos, y pinchaba los singles de una banda a la que le auguraba un futuro grande… ENORME.

Y no se equivocó el gran Pérez Bryan (¿dónde estás, qué haces, por qué no regresas y levantas la cada día más aburrida Radio 3?). Pero no fui consciente de la enormidad de Oasis hasta el primer verano que viajé a Inglaterra para, como cualquier estudiante, trabajar, vivir algo de independencia, follar con mujeres menos estrechas que las españolas y, de paso, practicar el inglés. En Inglaterra conocí el verdadero significado de lo que la prensa británica llamaba “lad rock”, “rock de colegas, pibes, tíos…”. Era una música con la que se identificaban, hasta perderse, millones de jóvenes sin futuro, sobre todo chicos, que veían en los cafres Gallagher unos amigos, a sí mismos.

Durante los años en que he ido y venido del Reino Unido, he conocido a docenas de Liams y Noels. Payasos alcohólicos e ignorantes, con ansias de algo que no podían tener y a lo que se veían incapaces de dar nombre. Por eso, cuando Oasis les sirvieron aquellos himnos de letras mediocres pero donde bullía la sed de éxito, de reconocimiento y un engreimiento resentido, una generación se halló a sí misma.

Live forever es, más que ninguna otra canción de Oasis, un himno generacional. Aún siento escalofríos al recordar la reacción de la gente en los bares de Londres, Sheffield u Oxford cada vez que sonaba. Todo el mundo, los sentados en mesas, los que bebían sus pintas de pie, quienes pedían o conversaban en la barra, se ponían a cantar la canción, a mover las cabezas siguiendo el ritmo, a sonreír y a bailar. Durante unos minutos, el tiempo se detenía en la ilusión de que se podía vivir eternamente.

10. Where The Wild Roses Grow, de Nick Cave y Kilie Minogue

On the last day I took her where the wild roses grow
And she lay on the bank, the wind light as a thief
As I kissed her goodbye, I said, “All beauty must die”
And lent down and planted a rose between her teeth

Kylie Minogue es la cantante más conocida por las masas de esta lista, la reina del dance y la electrónica, aunque no por eso menos genial. En todo caso su inclusión aquí se debe más por su duo con su compatriota australiano que por la belleza de la australiana. Nick Cave es posiblemente el cantante menos mainstream de esta lista, pertenece a la estirpe bohemia e independiente de los Waits, Reed, Cohen y tantos otros. Nick es talento en estado puro, su voz grave y cansada te transportan a los lugares más oscuros del alma y sus letras, poéticas a rabiar, te desconciertan y te inquientan. Nick Cave and Bad Seeds es una banda que va del rock al punk pasando por el blues, reflejando todo el saber hacer de sus integrantes. Quizá porque los 90 ya cogieron viejo a Nick, lo cogieron con casi 40 años, sus influencias son más del punk que de otra corriente aunque realmente hubiera dado igual porque la marca de la casa es la originalidad. Visto desde la distancia me doy cuenta que lo realmente alternativo en los 90 era cantar Red Right Hand pero uno era muy adolescente para entender a las Malas Semillas.

Me gusta Where The Wild Roses Grow porque es totalmente distinto a todo lo demas que hay en esta lista, es una tragedia, un diálogo macabro entre la sen(x)ual Minogue y su asesino Cave, que le le lleva rosas salvajes todo los días hasta que al tercero decide matarla porque todas las bellezas deben morir. A partir de aquí podría escribir párrafos y párrafos sobre la belleza literaria de estos versos pero de esto no va la lista. Mi recomendación, cuando hayais escuchado todo lo anterior, deleitaos finalmente con esta canción.

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  1. Ismael Kavalier
    Domingo, 30 de agosto de 2009 a las 06:58 | #1

    Se nos han quedado fuera muchos nombres, y muchos mártires del rock de esa mágica década: Tool, Manic Street Preachers, Soundgarden, Suede, Alice in Chains, Jeff Buckley… Y otras bandas que no quisimos repetir, porque ya estaban en la década del 2000-2009. En fin, tratad de hacer una lista de sólo 10 nombres, y os sorprenderá lo que dejáis fuera. Y si encima la tenéis que hacer con alguien, y sólo puedes meter 5 nombres…

  2. Raúl Omega Man
    Domingo, 30 de agosto de 2009 a las 09:30 | #2

    Pues sí, me temo que han provocado un conato de sorpresa e indignación al incluir a Blur en la lista; pero a pesar de estar rojo de ira, no seré yo el que se queje!
    La verdad es que sus listas me están gustando, ya que me sorprenden por no sucumbir a lo que la gente espera, y colocar a sus hits personales y subjetivos. Crea controversia pero es mucho más divertido!
    Ansioso por ver y sorprenderme con la lista de los 80!
    P.D. Guns And Roses era obligatorio!!!

  3. Al
    Domingo, 30 de agosto de 2009 a las 16:30 | #3

    Pues para mi que la unica canción realmente cojonuda es To the End de Blur,lo tiene todo señores.Aplaudo al gran sabio que la incluyó…las demás totalmente discutibles y prescindibles

  4. Lunes, 31 de agosto de 2009 a las 00:08 | #4

    El mérito de estas listas es que al menos haya una canción con la que se está de acuerdo porque intentamos hacerlas abarcando un espectro amplio dentro de nuestras preferencias. En todo caso supongo que hay alguna discutible y otras prescindibles pero todas… Me encantaría ver una lista alternativa, a lo mejor tienes razón.

  5. Raúl Omega Man
    Lunes, 31 de agosto de 2009 a las 02:54 | #5

    …No hace falta que diga que me quedo con Twice as hard, de Black Crowes!

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