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Las 10 canciones para el verano en que supiste que tu novia tenía 10 buenas razones para dejarte

young_playaEn estos momentos, en algún lugar de la Red, algún gilipollas ha sido abandonado por su pareja y anda preguntando en un foro cuál es la mejor canción para suicidarse. Nosotros nunca ayudaríamos a un idiota: creemos en la selección natural.

Para aquellos de vosotros que aún confiáis en el poder curativo y catártico de la música, la buena compañía y el alcohol; en los beneficios de la contemplación en paseos marítimos; y en las pistas de baile como el nuevo altar para una humanidad sin más dios que el aquí y el ahora, os hemos traído una lista.

La primera de muchas listas está dedicada a las canciones de un verano en el que descubriste que tu pareja tenía buenas razones para dejarte. Ahora depende de vosotros que no os importe.

1. Girls, girls, girls, de Motley Crue.

I’m such a good good boy
I just need a new toy
I tell you what, girl
Dance for me, I’ll keep you overemployed

En esta lista no podía faltar Girls, girls, girls, con cuya inclusión pretendo hacer una trampa y colar en realidad el disco homónimo de Motley Crue, que en 1987 consolidó su fama de banda rijosa.

Cuando todo el mundo pensaba que Motley Crue sólo sabían cantar sobre mujeres, drogas, peleas y cómo combinar estos tres elementos sin morir en el intento, publicaron un disco divertidísimo y genial como Girls, girls, girls, con el que probaron que, además, sabían hacer un disco que tratara sobre follar, drogarse, meterse en peleas y salir lo bastante airoso para tener aún ganas de follar.

La razón de que cuando nos propusimos hacer esta lista fuera la primera canción que me vino a la mente, es que puedo imaginar rayos C brillando en la Puerta de Tannhäuser, atacar naves en llamas más allá de Orión y muchas otras cosas; pero no a Vince Neil echando de menos a nadie que hubiera tenido el buen sentido de abandonarlo, mientras viaja en la parte de atrás de una limusina con un yakuzzi atestado de bellezas.

2. Surfin’ bird, de The Trashmen.

Papa-ooma-mow-mow, papa-ooma-mow-mow
Papa-ooma-mow-mow, papa-ooma-mow-mow

Surfin’ Bird es el éxito supremo de The Trashmen y un himno auténtico himno del rock. Aunque posiblemente tenga la letra más inteligente y el mensaje más profundo de la música popular, tendrán que pasar muchas generaciones hasta que alguien logre descifrarlo, mientras tanto seguiremos bailando como posesos la absurda canción sobre la palabra de origen ornitológico: bird. Lo cierto es que tienes que estar muerto o ser un psicodélico puesto de drogas hasta las cejas para no ponerte bailar con este hit y olvidarte durante 3 minutos de ti mismo y de todo lo que te rodea. Quizá, como esos mantras de origen oriental, la repitición insistente de un estribillo sin sentido nos hace entrar en un trance eufórico que nos equilibra con el cosmos y con nosotros mismos. Por eso, la próxima vez que alguien te deje, atúsate el pelo, súbete el cuello de la camisa, mírale fijamente a los ojos y con todo el sentimiento posible cántale a la cara: Papa-ooma-mow-mow…

3. Mint Car, de Cure.

“I really don’t think it gets any better than this
Vanilla smile and a gorgeous strawberry kiss!”

Mint Car es posiblemente la canción más cursi, apastelada y ridícula de The Cure. Pertenece al albúm Wild Mood Swings, un disco bastante absurdo y, para los fanáticos de la banda, muy malo. Cuesta imaginarse a un siniestro bailando un hit veraniego como Mint Car, pero el caso es que es una de esas canciones que te arrancan inevitablemente un sonrisa, que te ponen de buen humor cuando quieres regodearte en la autocompasión; una canción que habla de días soleados, cielos avainillados y besos de fresa. La verdad es que es una sobredosis de tópicos mezclada con una melodía pegadiza que pasará sin pena ni gloria a los anales del rock; pero para cuando las cosas se atraviesan, cuando todo está jodido, cuando tu novia te ha dejado por 10 absurdas razones (con una hubiera valido) te recuerda la trivialidad de la vida y que cualquier día puede ser un día perfecto y eso lo sabe hasta alguien tan oscuro como Robert Smith.

4. Rocks off, mejor, de Rolling Stones.

And I only get my rocks off while I’m dreaming,
I only get my rocks off while I’m sleeping.

Cuando en 1971 se recluyeron en un chateau en la Riviera francesa para grabar su magnífico Exile on Main Street, los Stones se hallaban en la cima de su poder, y los Glimmer Twins componían a un ritmo frenético, sólo comparable con la desmesura de la adicción de Keith.

Rocks off, canción con la que comienza Exile, nos habla del desconcierto, la frustración y el goce que, teóricamente, se debería sentir en compañía de una mujer. Sin embargo, la indiferencia ante tanta exuberancia y la incapacidad para alcanzar el orgasmo, parecen recordarnos que a veces, para entrar en un mundo de fantasía, hay que llegar a él convenientemente colocado.

Mujeres que no hablan, pero a las que no se puede dejar de escuchar, malabaristas y bailarinas que deberían estremecer a cualquiera pero que, por alguna razón, no llegan a conmovernos, y sólo exacerban nuestra confusión. Como dice Jagger, entre tanta confusión, no logra correrse más que en sueños.

5. 99 problems (but a bitch ain’t one) de Jay Z

If you’re having girl problems
I feel bad for you, son.
I got 99 problems but a bitch ain’t one.

Jay Z, conocido en nuestro país por ser el afortunado que se beneficia a Beyoncé, y por otros (entre los que me incluyo) como una de las mayores y más consistentes figuras del hip hop de los últimos 15 años, incluyó esta canción en su magnífico Black album de 2004.

La producción de Rick Rubin da a esta canción un sonido de una contundencia casi metálica, con la voz de Jay Z relatando cuán dura es la vida del negro rico que se atreve a conducir un bólido de lujo, con un sombrero de ala ancha que cubre su mirada desdeñosa sobre las racistas calles de EE.UU. Pero él no se queja, porque tiene 99 problemas, pero una zorra no es uno de ellos.

Un clásico descarado, irónico y misógino, perfecto para quien quiere salir o, tal vez y sólo si no hay un buen plan, empezar a considerar el resto de los problemas que ya tenía, y que eclipsó el hecho de que una chica lo ha dejado.

6. In the summertime, de Mungo Jerry.

When the weather is fine, you got women, you got women on your mind.
Have a drink, have a drive, go out and see what you can find.

In the summertime es un single de 1970 que fue #1 en U.K. durante 7 semanas y #3 en USA. Es el éxito veraniego por excelencia de la historia del rock, un himno al buen tiempo y a la filosofía del just do as you feel. Pero lo realmente interesante de esta canción es que es una invitación constante a la acción, al tomar la vida de cara, a enfrentarte a ella porque pasarlo bien, estar bien, es una elección y una responsabilidad; la vida es para vivirla es una estrofa que podemos escuchar In the summertime. Si estás jodido porque tu chica te ha dejado y solo te ha dado un razón floja porque nunca la importaste lo suficiente ni para inventarse 10; si tu mente está llena de mujeres (¿por qué cuando nos dejan nos acordamos de cada una que nos ha dejado?). Desde luego, el hombre es único animal que tropieza dos veces con la misma piedra), sigue la recomendación de Mungo Jerry: sal a la calle, tómate una copa y mira a ver que te puedes encontrar.

7. I wanna be adored, de los Stone Roses

I dont have to sell my soul
Hes already in me
I dont need to sell my soul
Hes already in me

Hace más de 20 años, el 30 de mayo de 1988, los Stone Roses tocaron en la sala International 2 de Manchester. El concierto reunió a un buen número de grupos en contra de la Cláusula 28, con la que Thatcher pretendía prohibir cualquier manifestación artística o pública en general que pudiera ser interpretada como una apología de la homosexualidad.

Asistieron a aquel concierto dos jovencísimos e idiotas (porque siéndolo hoy, cuesta creer que no lo fueran hace 20 años) hermanos Gallagher. Ambos han reconocido en multitud de ocasiones que la impresión que les causó Ian Brown sobre el escenario les animó a formar una banda.

Se puede argumentar que un tipo como Noel Gallagher habría acabado igualmente en una banda (tal vez no su hermano Liam). Pero no hay que desdeñar el efecto que podía producir un tipo como Ian Brown, cantando con la más sincera arrogancia que quiere que lo adoren, y que ese deseo hace innecesario vender el alma para tener al diablo dentro.

Como dijo una vez Loquillo, «qué difícil es ser humilde cuando uno es tan grande». Así que si estás haciendo un repaso de las razones por las que te han dejado, piensa que no es tarde para desear que te adoren como lo que en fondo eres: el mejor.

8. Sunny afternoon, de The Kinks.

My girlfriends gone off with my car, and gone back to her ma and pa, telling tails of drunkenness and cruelty. Now im sitting here, sipping at my ice cold beer, lazing on a sunny afternoon.

Podría estar jodido porque mi novia me dejó con el corazón roto y sin un chavo en el bolsillo, pero para eso tendría que esforzarme y en una tarde de verano y con una cerveza en la mano la verdad es que no apetece. Algo así nos quiere contar el narrador de Sunny Afternoon, el éxito intemporal y perfecto de The Kinks. Este single, #1 en UK, es una suerte de blues rock, para poner a volumen moderado, para cerrar los ojos y relajarse, para dejarse arrastrar por la dicción arrastrada y cansada de Ray Davies, para transportarse a una piscina solitaria donde los problemas no existen. La felicidad, en la versión beat de Ray Davies, es una tarde cálida: no tener nada que hacer, y una cerveza fría en la mano. El otro brazo podría estar rodeando a la sustituta de la amante perdida.

9. Hey ya, de Outkast.

We get together,
Oh, we get together,

But separate’s always better

When there’s feelings involved.

If what they say is “nothin’ is forever”
Then what makes love the exception…

Parte del ambicioso Speakerboxxx/The love below, de Outkast, esta canción se convirtió en un éxito mundial que hasta los más recalcitrantes y asiduos clientes de los peores bares de pachanga bisbalera han oído, y bailado, alguna vez en sus cortas e insulsas vidas.

Este hit irresistible y perfecto para bailar y, quizá, hacer la cobra en cualquiera de sus modalidades, suma todas las contradicciones de las relaciones entre hombres y mujeres (en cualquiera de sus combinaciones, con y sin repeticiones de elementos): el amor, el deseo y la tentación, las ganas de pasarlo bien y la sospecha de que hay algo profundamente milagroso en las parejas que logran sobrevivir a todo ello.

Pero nada de lo anterior habría sido bastante para incluir Hey ya! en esta lista, si no fuera porque es además un himno divertidísimo, hedonista y sensual; una invitación a mirar lo más profundo con escepticismo. Porque sólo recordando en todo momento que las cosas duran lo que duran, se puede evitar caer en la trampa de los eternos.

Y si una mujer te ha dejado, llama a la puerta de tu vecina y pide azúcar.

10. My way, de Sinatra.

Ive loved, Ive laughed and cried. Ive had my fill; my share of losing.
And now, as tears subside, I find it all so amusing.

La verdad es que está canción podría estar en cualquier lista que nos propongamos, y es posible que esté: futuras listas lo confirmarán. Este éxito, que escribió Paul Anka para Sinatra, ha pasado a la historia como la canción perfecta para el fin del camino, para cuando la gente se hace mayor y echa la vista atrás. Lo que aquí sugerimos es una relectura del hit, orientado al fin de las cosas, concretamente al fin de las relaciones.

Lo cierto es que, cuando llega el momento de hacer cuentas, cuando hemos perdido la partida y las 10 razones que nos dieron para dejarnos son malísimas, lo importante es haberlo echo a nuestra manera. Todas las historias de amor están hechas risas y lagrimas, de pequeñas victorias y grandes derrotas, pero al final, cuando todo ha pasado, encontrarás todo muy divertido y te darás cuenta que no era tan importante. Por eso, la próxima vez que te dejen, escucha las canciones que te proponemos pero y deja para el final My Way de Sinatra.

Si después de escucharla tienes una sonrisa en la cara es que lo has superado y puedes salir a buscar alguien que se invente otras 10 razones.

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  1. Jorge
    Martes, 21 de julio de 2009 a las 01:34 | #1

    A lo Rob Fleming

  2. Raúl Omega
    Martes, 21 de julio de 2009 a las 03:30 | #2

    Efectivamente, cualquier excusa es buena para escuchar 10 buenas canciones; incluso que te deje tu novia.
    Éso sólo hace que se te dibuje una sonrisa en la cara porque vas a hacer una lista con 10 canciones, y luego habrá otra lista porque celebrarás conocer a la siguiente, y eso dará lugar a muchos más problemas y gozos que a su vez obligarán a hacer más listas… Los pobres ilusos que se deprimen por algo así, no saben lo que se pierden. El ser incapaz de hacer una buena lista o no tener motivo para ello, SÍ que es motivo de depresión, porque éso quiere decir que estás muerto…

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