La memoria encendida (III): Recuerdos desde la habitación de un hospital


antonio-vega2Ayer recibí una llamada de mi amigo Tagarrovich: “Noticias de Charlie. Lo ingresan mañana y lo operan el miércoles”. Cuando, tras la muerte de Michael Jackson, se me ocurrió escribir sobre la muerte de los músicos que más nos habían marcado, de inmediato pensé en Carlos y en el modo en que lo había apesadumbrado la previsible muerte de Antonio Vega. Así que lo llamé, y le conté lo que se me había ocurrido. Íbamos a encontrarnos, antes de que lo operaran, para que me contara cuánto había vivido a través de su música; qué había hecho tras ir a la capilla ardiente, en el palacio de Longoria, y qué calles había recorrido en busca de algún fantasma. La noticia de que ingresan hoy, martes 7 de julio, a Carlos, para operarlo, aplaza ese encuentro por fuerza y altera el plan de esta memoria encendida. Carlos me ha pedido que le deje contar lo que recuerda, con sus propias palabras. En la habitación del hospital, la noche antes de la operación, esto es lo que ha escrito. No he cambiado ni una coma.

The adjectives they are a blurring por Carlos Alonso

Hay palabras que no se dejan desplumar.
Amor, sin ir más lejos.
Años y siglos al calor de la lumbre,
de los libros, o del vicio, ahí estamos, desplumándola,
bebiendo sopa en familia,
veneno en soledad, vinagre en un burdel.
Un día se nos echará a volar
y dejará en nuestras manos una pluma…
(Parker, en el mejor de los casos)
Rafael Azcona

Hey Bro, ¿dónde andas?  Te estuve llamando anoche. Yo estoy en la costa oeste. ¿Sabes algo de lo tuyo? , ¿Cuándo vuelves al quirófano? Dame un toque cuando vuelvas de dondequiera que estés… Me acabo de despertar. El mismísimo Dennis Rodman me ha dejado un mensaje en el contestador. Miro por la ventana y veo que hace un día impresionante en Valdetorres. Día para darse unos baños en la piscina y tumbarse a tomar el sol. Pero no creo que me dé tiempo, con todo lo que tengo que hacer antes de comer. Hoy me he despertado en el sofá con la tele hablando. pearl-jamAnoche me quedé dormido, y no me dio tiempo a poner el despertador y echarme en la cama. Esta vez, no fue viendo Las Noches Blancas, como el verano pasado. El programa menos visto de la televisión, según me informó hace poco un amigo. Antes no me conmovía tanto un día soleado. Pero desde hace ya cosa de un año, una mañana luminosa me basta para alegrarme el día entero. Creo que estoy contento, a pesar del viaje que emprendo esta tarde. Me pongo 200 veces The Whale Song. Tengo que hacer la maleta: Hospital La Paz, paseo de la Castellana, 261. Y El Gusano creyendo que estoy por ahí pasándomelo pipa, con alguna “hay-omá-qué rica”… o comiendo pescaítos y moyetes en la playa. Se supone que es un día especial. Hoy tendría que hacer algo diferente, cumplir varios trámites que dejen constancia de que mañana pasaré de nuevo por las manos del cirujano. Pero yo creo que va a ser un día normal. Tendrían que ocurrir más cosas que en un día normal.  Después de Jack Irons, me he relajado un poco con The Ghost of Tom Joad.  He recordado aquella gira de Springsteen por teatros. Viendo el ticket del disco, y el autógrafo del Boss, me ha entrado la nostalgia… Me llama Ismael y después de colgar escucho Black Red Yellow. 400 reproducciones en la misma mañana. Soy un oyente compulsivo at the edge of town. I have a dream En serio, tengo una idea Me gustó mucho el artículo (soy un antiguo, no me sale llamarlo post) sobre Jackson y Antonio Voy escuchando música y he parado en el arcén pa escribir este sms Llámame cuando leas esto Puede estar muy bien pero your help is key here.

Se veía venir que llegaría el momento  de la tragedia con Virginia. Exponentially serving, potentially, unnerving. Ya estoy comiendo con mi familia y la bomba explota por no transigir. Soy un mal diplomático at the gates of dawn, aunque sean las 4 de la tarde. Quiero a Virginia, pero un año entero sin preguntar no sería capaz de enmascararlo ni Silvio Berlusconi.  Es una pena. Le he comprado unos regalos que ahora quedan huérfanos, silenciosos y cubiertos de polvo… veíanse los pantalones vaqueros y la blusa. Una pena. ¿Quién va a venir ahora al hospital? Esta es la cronología: lunes 6, cumpleaños de Virgi, me llaman para que comparezca, con Donnie Brasco; 7 de Julio, viva San Fermín, te vamos a ingresar; 8 de julio, por fin te operamos. Aún tengo tiempo para ver a mis amigos por última vez. Ismael y Gerardo are looking  wonderful tonight, aunque no serán  más de las 5 de la tarde. Ahora sé que mis amigos me enseñan lo que quiero ser (Antonio Vega). Si al final vienen ellos, seguro que acabarán el día como smokers outside the hospital doors.

02 CooperInquieto, confiado, impaciente, deseoso, irascible, temeroso, alegre, tranquilo…  preocupado. Y borroso. En realidad ningún adjetivo satisface hoy. I’ve got a theory on that: El corazón de una ballena es del tamaño de un Mini Cooper. Javier y yo lo sabemos. Pero hoy trae una camiseta con los 4 Volkswagen Beetles: John, Paul, Ringo y George. ¿Cómo fue llegar hasta aquí? Y sobre todo, por qué armando tanto escándalo: está todo el mundo pendiente, familia, amigos, trabajo, jefes… Es mejor no pararse a pensar. Despertar de nuevo, y otra vez a evaluar mi estado, a repasarme, a revisar si hay alguna parte o alguna función que falle.  El primer despertar, diplopía. Y Sean Penn rezaba al lado mío: “Ya no sé cuándo empezó nada de esto, ni cuándo acabará…”. Quiero ser como Beckham, no. Quiero ser como Sean en 21 Gramos. Allí sufría y ardía con la bella Naomi Watts. ¿Estará ella esperando cuando despierte por segunda vez? Hormones firing like a fifty foot roman. Quiero cerrar los ojos, apretar los párpados un tiempo y que todo haya pasado de una vez a la vuelta. Living is easy with eyes closed. Dominic Monaghan, aunque Perdido, ya conocía perfectamente esa injusticia. Tatuó la frase en su piel para recordárselo al mundo, y ahora tiene a Katie apoyada en su hombro.

01Beetles

Javi, túmbate en la cama, que te subo con el mando… Se oye un estruendo metálico… “baja tío, baja, corre, que nos la hemos cargado…”. Nuestra madre se sobresalta y nos mira como si fuésemos todavía aquellos críos traviesos. Lo somos, de hecho.

Javier: “Como Benito y Manolo, macho, otro sitio al que no podemos volver…”.

Te quiero Mamá, Lurdes, Nuchi, Virgi, Javi.
Te quiero Bruce, Pearl Jam.
La Paz, habitación 719. 3:37 A.M. A wonderful sense of beauty, in the moonlight.

Comentarios
2 respuestas a “La memoria encendida (III): Recuerdos desde la habitación de un hospital”
  1. Nonni dice:

    Ánimo carlos!

  2. Norberto dice:

    Eres un escritor impresionante Carlos, en serio. Sal de ahí rápido y empieza a hacer algo grande.Con ese talento no te va a ser dificil..
    Animo!

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